23 Ene 2026

Economía circular y educación: el aporte de Quiport a la construcción de una ecoaula en Tababela

  • Modelo de ecoaulas impulsado por Quiport, basado en la reutilización de materiales del aeropuerto bajo principios de economía circular.
  • Tercera ecoaula desarrollada en comunidades aledañas, en articulación con instituciones educativas y actores locales.

La economía circular puede convertirse en una solución concreta cuando se conecta con necesidades reales de las comunidades. Bajo esta visión, Quiport impulsa el concepto de ecoaulas como espacios educativos construidos a partir de materiales reutilizados del aeropuerto, una propuesta que ha sido acogida por instituciones educativas de su zona de influencia como una alternativa sostenible para fortalecer su infraestructura.
En este marco, Quiport aportó materiales y acompañó el proceso de construcción de una nueva ecoaula en Tababela, como parte de un modelo que se ha venido consolidando en comunidades cercanas al aeropuerto.
Esta tercera ecoaula, con una superficie de 120 m², se desarrolló en el Colegio Dr. Arturo Freire, institución que adoptó este modelo como respuesta a sus necesidades de infraestructura educativa, en coherencia con el compromiso de Quiport con la sostenibilidad, la educación y el fortalecimiento del entorno comunitario.
Un aporte concreto desde la economía circular
Como parte de este acompañamiento, Quiport donó materiales reutilizados en buen estado, provenientes de distintas etapas de la operación y modernización del aeropuerto, los cuales fueron integrados en la construcción de la ecoaula:
 2.200 ecobloques, elaborados a partir de la ceniza generada por el incinerador del aeropuerto y procesados por un gestor ambiental certificado.
 Vidrios de gran tamaño, recuperados de la ampliación del terminal de pasajeros, en condiciones óptimas para su reutilización.
 120 metros de porcelanato, obtenidos de la remodelación de pisos del terminal, retirados cuidadosamente para un nuevo uso.
Estos materiales, que en otros contextos podrían haber sido considerados residuos, fueron transformados en una solución educativa concreta, evidenciando el potencial de la economía circular aplicada a infraestructura comunitaria.

Trabajo colaborativo con impacto comunitario
La construcción de la ecoaula fue posible gracias al trabajo articulado entre distintos actores. Los voluntarios de Quiport aportaron principalmente en la planificación del proyecto, el desarrollo del concepto de la ecoaula y la coordinación para el retiro de los materiales en el aeropuerto, mientras que docentes, estudiantes y padres de familia participaron activamente en la implementación del espacio en la institución educativa.
En total, el proyecto representó cerca de 1200 horas persona, reflejando un alto nivel de compromiso colectivo y corresponsabilidad entre los actores involucrados.
Se estima que esta ecoaula beneficiará a más de 1000 estudiantes y miembros de la comunidad educativa, mejorando las condiciones físicas para el proceso de enseñanza–aprendizaje y promoviendo valores vinculados al cuidado del ambiente y al uso responsable de los recursos.
Programa Compartamos: materiales que se transforman en soluciones
Este proyecto se enmarca en el Programa Compartamos, a través del cual Quiport ha canalizado, durante varios años, materiales reutilizables hacia iniciativas comunitarias con objetivos específicos. La ecoaula de Tababela constituye la tercera experiencia desarrollada bajo este enfoque, luego de las implementadas en los colegios San Ignacio de Loyola y 3 de Diciembre de Checa, ambas ubicadas en comunidades cercanas al aeropuerto.
Una visión de sostenibilidad con enfoque territorial
“Impulsar la economía circular implica asumir una responsabilidad compartida. A través de este aporte, acompañamos a la comunidad educativa en la construcción de una solución que integra cuidado ambiental, reutilización de recursos y desarrollo social, y que además permite demostrar a las futuras generaciones que el reciclaje y el uso responsable de los recursos pueden convertirse en espacios reales para aprender y crecer”, señaló Ramón Miró, presidente y director general de Quiport.