Esta semana se desarrolló en Quito la décima edición de la Cumbre Panamericana de Seguridad de la Aviación, uno de los eventos de seguridad operacional más importantes de la región, reconocido por convocar a autoridades de aviación civil, fabricantes de aeronaves, aerolíneas, aeropuertos, controladores aéreos, escuelas de vuelo y asociaciones de la industria para revisar estadísticas y tendencias en materia de seguridad operacional que impulsarán el desarrollo sustentable del transporte aéreo en la región.


El evento fue organizado por la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo y contó con el apoyo de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), Dirección General de Aviación Civil, Quiport y Quito Turismo.

La agenda de este año contó con iniciativas para mitigar riesgos, entre ellas: el acceso oportuno y el uso eficiente de la data durante el vuelo; el programa ALTA/IATA para promover la certificación ISSA en la región; revisión de eventos de seguridad pasados como casos de estudio prácticos para definir mecanismos de prevención, entre otros.

Luis Felipe de Oliveira, Director Ejecutivo y CEO de ALTA, puntualizó: “Seguridad es la prioridad número uno de la industria. Este encuentro anual nos permite reunir a los expertos en materia de seguridad operacional y dedicar tres días a la revisión de estadísticas, tendencias y áreas de mejora para continuar operando como el medio de transporte más seguro para nuestras poblaciones.  En 2018 ALTA reforzó este compromiso con los usuarios del transporte aéreo al firmar un acuerdo con IATA para promover la certificación ISSA en la región, de modo que cada vez más aerolíneas en Latinoamérica y el Caribe puedan asistir a los entrenamientos y realizar las pruebas necesarias para mejorar los estándares de seguridad de la región”. 

 

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En su exposición, el Presidente y Director General de Quiport, Andrew O'Brian, resaltó la importancia que la empresa da al trabajo en conjunto con las aerolíneas y otros actores de la aviación civil en materia de seguridad operacional. Adicionalmente, vaticinó que "el tráfico aéreo en la región se duplicará en los próximos 10 años. El éxito del presente y del futuro en nuestra industria depende del trabajo coordinado entre todos los actores".

 

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La aviación en Latinoamérica y el Caribe continúa realizando grandes esfuerzos para mejorar la seguridad operacional y estamos viendo resultados. En 2018, la tasa de accidentes de aviones turbohélice con pérdida de casco en la región fue cero, comparado con 1.01 entre 2013 y 2017. El año pasado, 4.3 mil millones de pasajeros volaron de manera segura en 46.1 millones de vuelos alrededor del mundo. Comparativamente con los últimos 5 años, se han experimentado menos accidentes aéreos, alcanzando en 2018 una tasa de 1.35 accidentes por cada 1 millón de vuelos.